la máquina de hacer canciones



el viaje puede empezar al tipiar www.esquizodelia.com. se despliega la página y aparecen cuarentaycuatro circulitos. cada uno es un disco para bajar. los artistas tienen nombres como solar, relaciones sexuales, mux, lucas meyer, la mugre roja, genuflexos, carmen sandiego, dúo melódico, millones de casas con fantasmas, 3pecados. el proyecto que montaron en el año dos mil siete los amigos pau o'bianchi y hiram miranda tiene un catálogo considerable. nada más y nada menos que lo más deforme y marginal de la escena musical montevideana está allí, a un click, para descargar. pau, una de las cabezas del proyecto esquizodelia, es un tipo que no para de producir desde que largó el primer disco de 3pecados. en pocos años el grupo publicó en esquizodelia cuatro discos y un ep, y pau se mandó otros dos con el dúo que tiene con diego martínez llamado millones de casas con fantasmas y otra prolífica serie bajo el rótulo relaciones sexuales a dúo con su gran amigo hiram. una máquina de hacer discos, de fabricar sonidos y de potenciar proyectos de otros amigos y colegas. si todo esto no alcanza para comprobar que pau y su pandilla están haciendo parte de lo mejor de esta ciudad musical, propongo que la segunda parte del viaje sea descargar el disco diciembra de 3pecados. en unos minutos estará sonando en tu vida. es uno de los mejores discos de los últimos años en la música uruguaya. para guardar entre tus preferidos de mateo, darno, cabrera, jaime, estómagos, buenos, exilio psíquico, max capote y alguno más que elijas. son canciones frágiles, quebradizas, de una poética intensa y cotidiana. es así que una tarde de diciembre me encuentro con pau y diego -pablo no pudo ir porque estaba trabajando- para hablar de 3pecados. la conversación fue larga, dispersa, intensa, levemente esquizodélica.


_ ¿Cuándo y por qué decidiste formar una banda musical?
_ Pau O’Bianchi: Cuando tenía 18 años era una época muy frustrante, muy rara. Quería hacer algo –no necesariamente una banda- para gritarle a alguien en la cara. Quería hacer algo físico. Lo que me pareció divertido de tener una banda es que no es solamente música; están los discos, las presentaciones en vivo, lo que implicaba abarcar muchas ramas.
_ Supongo que no fue inocente el título del primer disco... Pesadillas para niños y travestis dadaístas.
_ PO: No me acuerdo de cómo fue que surgió. Me acuerdo de que teníamos los temas, y como eran oscuros, claustrofóbicos, de temáticas frustrantes, llegamos a ese título deforme y abstracto. Teníamos muy en claro la idea de hacer un disco conceptual, temático. La primera vez que tocó 3Pecados en vivo hicimos Pesadillas, respetando el orden de los temas, todo.
_ Al principio eras vos y una chica...
_ PO: Sí, Marcela... Con ella grabamos Pesadillas por el 2007. Después se fue y entró Pablo (Torres). Seguimos siendo un dúo, grabamos Liu y las dificultades del aprendizaje, y apenas terminamos se fue también Pablo. Recién lo había dejado la novia, como que estaba en una época jodida y no estaba para hacer música.
_ ¿Y vos, Diego, cuándo te integraste a los proyectos de Pau?
_ Diego Martínez: Empecé cuando él me dijo para poner unas trompetas al primer disco de Millones de casas con fantasmas, otro proyecto musical de él que no tiene nada que ver con 3Pecados. Y no sé, trompeta va trompeta viene, había un teclado por ahí tirado, lo agarré, y empezamos a hacer unos temas.
_ PO: Ahí fue que nos conocimos con Diego, hace unos tres años. Y con la entrada de él fue que la banda se transformó en otra cosa... porque él toca los teclados pero también toca trompeta, xilofón, y ahora está metiendo coros. Ya éramos tres, porque con la ida de Pablo había entrado Lorena di Gregorio en la batería. Después Lorena se fue, entró en una crisis... y cuando nos enteramos que Pablo estaba tocando en Amelia, que había vuelto a la música, fuimos a la casa y le pedimos que volviera. Ahora hace tres años que la integración está fija. Fue muy loco el proceso.
_ ¿Cómo se va moviendo la forma de componer? ¿Ha cambiado desde Pesadillas hasta Diciembra?
_ PO: Siempre digo que lo que me gusta de la música, de la creación más que otra cosa, es la libertad. Debe ser uno de los pocos aspectos en esta vida en el que siento que puedo hacer lo que quiero. La idea de 3Pecados ha sido priorizar eso: según el mambo que estemos en el momento, dejamos que todo transcurra. Cuando tenía 18 años, como te dije, eran ganas de hacer ruido, de pelear con todo el mundo. Después nos cansamos de hacer ruido y empezamos a tener problemas de mujeres... así fue que empezamos a hacer una música más melancólica. Después pasó lo del baño, de que me quedé encerrado varios días sin salir y grabé un disco entero.
_ Ese episodio culminó en el disco Dios salve a la muerte. ¿Por qué decidiste que que fuera de 3Pecados y no de Millones, o de otros de tus conceptos paralelos?
_ PO: Todo el tiempo lo pensé como un disco de 3Pecados. Cuando salí del baño y les presenté el disco a ellos, al principio Diego y Pablo no entendían nada. Pero me dieron el pase para sacarlo. Diego grabó algunas cosas y Pablo algunas percusiones.
_ DM: Yo he visto tanta cosa rara por ahí que no me asombro de nada. El día de mañana se le va a ocurrir a Pau hacer un disco adentro de un contenedor de basura, o invitar al payaso Chirolita.
_ PO: Me acuerdo que cuando salí del baño, llamé a Hiram (Miranda) y le dije: “Hice un disco en cuatro días, entré en crisis y me salió”. Se empezó a cagar de la risa y yo empecé a llorar desconsolado. Después me decía “vó, perdoname”, pero la verdad es que no podía creer la deformidad que yo había hecho. Ese disco estuvo un año en un cajón, mientras lo seguíamos laburando, porque no sabíamos si sacarlo o no. Era tan personal, tan crisis, tan crudo, tan extremo. No fue que yo lo grabara muy contento; yo estaba en el borde. Fui a terapia para contar esa experiencia, porque no terminaba de entenderla. No sabía si lo que había hecho estaba bien o mal. El loco me dijo que en lugar de tomarme unas pastillas y provocar una sobredosis me había aferrado a eso. El disco es recontra colgado. Y tá, fue un pire. No es un disco del que pueda decir que me siento orgulloso, pero va a ser el disco más catártico en mi vida.
_ ¿Qué significa el rock para ustedes?
_ DM: No sé si representa tanto para nosotros hacer rock. Nosotros nos juntamos a hacer música y hacemos lo que sale, lo que nos gusta, sin ponernos un límite como hacer determinado estilo de riff. Le escapamos a las etiquetas. No le damos bola. No sabemos ni qué decir cuando nos preguntan qué somos nosotros...
_ PO: Aparte, el rock, a medida que fue pasando el tiempo, se tomó como una postura de vida. Nosotros no estamos ni ahí. De sexo, drogas y rock and roll creo que nos quedamos sólo con drogas... Estoy con lo que dice Diego: nunca fantaseé con tener una banda de rock, más bien con hacer música y salir de casa, que era lo más urgente.
_ Comparten quizá una intención de catarsis, como la tuvo el punk-rock en su momento y mantiene alguna parte del indie. También están presentes conceptos que vienen del dadaísmo, de las vanguardias.
_ PO: Pero todo eso, para mí, no se llama rock hoy en día. El punk de dos acordes fue punk en su momento, pero ahora el concepto punk puede ser más bien Vincent Vega, dos tipos que salen con sus guitarritas. Son otras palabras, otras definiciones. Yo veo la concepción de la música rock como algo viejo. Hace poco hablábamos de eso con Ezequiel (Rivero), que no entendíamos mucho a la gente que hace blues o rock y que sigue manteniendo esa postura de ir contra las reglas, cuando, en realidad, no sé si estás tan contra las reglas haciendo esos estilos. Por eso nosotros no manejamos la palabra rock.
_ Pero no pueden negar que tienen referentes...
_ PO: Claro. Pero van cambiando. En Pesadillas estábamos influenciados por Sonic Youth, Nirvana, toda esa corriente grunge. Toda la corriente del dadaísmo en ese momento era muy fuerte. Después tengo que hacer fuerza para acordarme, porque Liu, Dios y La ingenuidad fue lo que nos hizo aprender fueron discos muy deformes y diferentes… Igual siempre está presente Mateo.
_ ¿Cómo llegan a conectarse con la música de Mateo?
_ PO: Siempre digo que en mi memoria, mis primeras influencias de ver música en vivo, tienen que ver con el tablado, el carnaval y las obras de teatro para niños. La música uruguaya te entra por los poros, y también por el simple hecho de vivir en Montevideo. Acá, en Palermo, es inevitable escuchar los tambores. A mí siempre me ha gustado la música uruguaya, y sobre todo Mateo. Me sentí peleado en un momento cuando fue el boom del rock, porque como que no había muchas otras opciones -como hoy existen- para que que un joven que le guste la música pueda sentirse a gusto.
_ DM: El acceso a través de Internet también cambió mucho. Hace algunos años lo único que pasaban en la radio era Notevagustar y La Vela Puerca. Era bastante frustrante. Hasta un punto me daba bronca, y me preguntaba: “vó, ¿no hay otra cosa?”. Y ahora nada que ver, hay más variedad, porque Internet como soporte se chupó todo.
_ ¿A qué tablado ibas, Pau?
_ PO: Con mi familia íbamos hasta a los ensayos de la murga. Toda la noche. Araca la Cana, A Contramano. Y la BCG, que para mí era genial, porque era la antimurga. Eran deformes.
_ ¿Qué es ser deforme?
_ PO: Lo que tiene la deformidad es el contraste con tu entorno. Por ejemplo, si en un toque bien punk cae un tipo a tocar de traje y corbata, eso es deforme. No es tanto que el sujeto se sienta deforme, sino, más que nada, es el entorno que lo hace deforme. Estoy seguro que si hablo con uno de la BCG me parece el tipo más normal del mundo. Es por eso que nosotros decimos que somos deformes... porque somos raros para el entorno.
_ Y entre otras cosas se te dio por usar camisetas con frases...
_ PO: Ahora ando con esta que dice “El indie no existe”. Otras que usé decían “No confíes en este tipo”, “Máquina de hacer sonidos”, “Depresivo, pesimista y antisocial”. Esta última la perdí...
_ DM: Menos mal que la perdiste… Para mí que te la tiró Pablito
_ ¿Y vos, Diego, no entrás en el juego de las camisetas?
_ DM: No, qué sé yo. Antes usaba camisetas pintadas por mí, pero me embolé.
_ PO: Ahora también estoy usando una de Dúo Melódico... que es la segunda mejor banda del Uruguay. Fabricio, que tiene 24 años, tiene un dúo con un niño de 10, que improvisa las letras. Son geniales. Tienen un concepto de la infancia muy zarpado. Tocaron hace poco y fue genial. Me parece que es la música infantil más honesta y liberadora que he escuchado. Zarpado. Yo si fuera niño, escucho eso y piro, porque hay un niño igual que yo diciendo cosas increíbles.
_ ¿Cómo viven ustedes la parte performática de 3Pecados? Hablabas de una necesidad física…
_ PO: Al principio los toques no existían: duraban quince minutos de los cuales diez eran ruidos, acoples y mis gritos. Ahora está la catarsis, pero también está el repertorio, las canciones. En la primera época yo me iba tanto de la mente, que tiraba la guitarra y me iba en la mitad del toque y Marcelo se quedaba solo con los palitos.
_ DM: Yo me acuerdo de un toque de cuando yo todavía no tocaba en la banda, allá por la Ciudad Vieja, en la azotea del FAC. Estaba este tipo con Pablito, y en una tira la guitarra y casi se le va por un agujero... pero mirá que no faltó nada. O sea… se le caía de un edificio de cuatro pisos.
_ PO: Esa vez no llegamos ni siquiera a tocar. Era otra concepción de toque. Ahora cambió. Hay toques y toques… Fuera de joda, a mí me cuesta mucho hablar de 3Pecados. Es más fácil hablar de Millones de casas con fantasmas que de 3 Pecados, que es una historia de vida. Está bueno, pero muchas veces a nosotros mismos nos pone en situaciones en que no sabemos cómo explicar e incluso cómo hacer las cosas.
_ Sin embargo, este último año han tocado muchas veces como 3Pecados...
_ PO: Más o menos. Recién en estos últimos meses, con la salida de Diciembra, estamos tocando mucho como 3Pecados. Hemos hecho varios viajes por Argentina y por nuestro país. Hemos tocado en cocinas de casas. Literalmente. A muchas bandas no les cuelga eso. Nosotros priorizamos tener experiencias nuevas: preferimos tocar en una cocina para tres personas nuevas en lugar de quedarnos acá tocando una vez cada tres meses y quemándonos la cabeza.
_ DM: 3Pecados hizo un gran esfuerzo en moverse, en expandirse. Para nosotros es una cuestión de necesidad física; si no, 3Pecados hubiera muerto en sus primeros años de vida.
_ Más allá de no sentirse parte del rock y de buscar un camino propio, hay una movida, quiérase o no, que tiene que ver -también- con el sello Esquizodelia. Me refiero a bandas como Carmen Sandiego, Amelia, Fiesta Animal. ¿Qué pasa con esa escena?
_ PO: Cuando empezamos a salir con 3Pecados pensamos que lo nuestro iba a ser una cosa medio extraterrestre, que la única banda que iba a hacer ruido íbamos a ser nosotros. Y al segundo toque tocamos con Psiconautas, que eran tres guitarras acoplando... Otra noche salí y encontré a Ocho, que era un dúo de bajo y batería. Yo no veo tanto una escena en el sentido de mercado, o de estética, más que nada hay una cuestión de afinidad, de buena onda. Aparte, todas esas bandas nacieron en la explosión popular de Notevagustar y La Vela Puerca. Yo me acuerdo, por ejemplo, cuando iba al liceo, que todo el mundo piraba con La Vela Puerca y yo me sentía re bicho. Después, cuando formé 3 Pecados y salí, me di cuenta de que había otra gente afín.
_ Había otros raros...
_ PO: Era otra época, no estaba tan abierto Internet, que eso permitió que llegara mucha información. Nunca me voy a olvidar cuando en aquella época llegaban los 3Pecados, Psiconautas o Carmen Sandiego y alguna gente comentaba “ah, están estos que se hacen los loquitos”. No entendían que vos realmente eras así, que no era una pose. Pero era tanto el auge, tan claros los límites, que vos aparecías con una cosa un poco diferente y eras el raro. Hoy en día es diferente. En aquella época me acuerdo que la gente se iba y festejábamos... Por eso es lo que te decía de que cambió la concepción de los toques.
_ DM: Igual a veces pasa que hay gente que se va.

((publicada originalmente en revista Freeway, año 2011))

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