cruce de caminos



Marzo 2014 para los Notevagustar: estrenan El verano siguiente, documental sobre la banda dirigido por el argentino Gabriel Nicoli, presentan cuatro shows en la Reta, el primer estadio en Argentina, van de cabeza de cartel en el ¡Vive Latino! y empiezan a preproducir nuevo disco con Joe Blaney como productor artístico. 


Notevagustar debe ser en este momento la empresa artística uruguaya de mayor éxito económico. Es parte de una generación que cultiva la independencia y la autogestión, a partir de la crisis del 2002, como en los buenos ejemplos de La Vela Puerca (también música), Control Z Films (cine) y Complot (teatro). Han encontrado la fórmula en imaginar nuevos escenarios, complementarios al simple hecho de crear y mostrar su arte. En moverse lejos de la inercia -tan uruguaya- del mercado con techo bajo y opresivo. Apuestan, invierten y van a más. Así lo hacen desde que lanzaron el primer disco, hace quince años, con la astuta producción artística de Juan Campodónico.
La gente que se creyó que el auge del rock iba a ser para siempre y se iba a dedicar a eso toda la vida, me parece que le erró”, dice Emiliano Brancciari, cantante y principal compositor del grupo. “Aquello era algo que se veía inflado de todos lados... Por eso fue que nosotros, en ese momento, aunque nos iba muy bien acá, demasiado bien, te diría, fuimos a empezar de cero en otros lugares. Porque sabíamos que podía pasar lo que terminó pasando”. Los integrantes de Notevagustar viven desde hace años de la música. Pero para eso, para mantener una decena de familias y una casa-estudio de grabación en Montevideo, la clave está en el trabajo, en giras por Argentina, por rutas americanas y también europeas que vienen abriendo desde hace una deécada junto a los colegas y amigos de La Vela y Abuela Coca.
Van y vienen, siempre en un cruce de caminos, con la buena estrella de un manojo de canciones que funcionan muy bien en radios, en los directos, que se viralizan en clips como los que en los últimos dos años estuvo realizando Gabriel Nicoli, un argentino que se sumó a la troupe y es el responsable de El verano siguiente, la película documental sobre la banda que se estrena este fin de semana en Montevideo.

El lado íntimo
La historia cuenta que Elena Alcorta, esposa de Emiliano, es amiga desde hace años de Gabriel y que fue ella quien puso en contacto al cineasta con la banda. Eran los días previos a la grabación del disco El calor del pleno invierno, en febrero de 2012. Gabriel conocía a la banda de nombre y había escuchado algunas canciones, pero no mucho más. Le interesaba mucho, eso sí, la cantidad de integrantes que eran, circunstancia que le permitía realizar una especie de “estudio sociológico”. Y como la banda buscaba un realizador para registrar el proceso, sin intenciones claras de qué harían con ese material, nació la idea de hacer un documental.
Empezó a filmarlos con una sola premisa: que se olvidaran de la cámara. Pensó que si lo lograba podía sacar algo bueno, metiéndose de lleno en la intimidad y operando como la mirada subjetiva de un décimo miembro del grupo. Experimentó ese ángulo. Hizo la película desde adentro. Como método, después de cada día de filmación marcaba las líneas y escenas que le parecían interesantes. Buscaba escapar del formato entrevista, del lugar común del documental de rock. No quería apelar al material de archivo ni tampoco a revivir la historia del grupo. Nada de eso.
Así de simple es la génesis y el desarrollo de El verano siguiente. Una banda que se mete a grabar un disco y después sale de gira. Una cámara que se entromete en lo cotidiano, en pequeños detalles. Hasta que ocurre lo inesperado, la tragedia, ese momento de crisis capaz de afectar muy fuerte al colectivo, a cada uno de los integrantes. La muerte de Marcel Curuchet obligó a replantear el proyecto, igual que sucedió con el propio grupo. Para el cineasta fue todo un reto. “De hecho, todo se resignificó con la muerte de Curucha, y ahí, eso que venía siendo casi un juego, se transformó en una de las responsabilidades más grandes que tuve como director”, cuenta Nicoli. Había oficiado durante todo el 2012 como el décimo integrante, compartiendo emociones fuertes y también alegrías. Terminó haciendo una película sobre el grupo. La hizo, cuenta “en soledad, casi en secreto”.

Nuevos caminos
Después del 2012, el año de El calor del pleno invierno, con todas los detalles y las causalidades que quieran leerse o interpretarse, la banda siguió adelante. Este 2014 los tiene muy ocupados. En pocos días, después del estreno del documental de Nicoli, el 15 de marzo, darán su primer show en un estadio argentino, el Único de La Plata, ellos solos. Ya agotaron las 50.000 localidades a la venta. Y después de los shows que darán entre el 19 y el 22 en la Reta de Montevideo -en plan acústico, recorriendo el repertorio que no suelen frecuentar en estadios y shows grandes-, viajarán al DF mexicano para cerrar una de las noches del ¡Vive Latino!
Luego se viene otro cruce de caminos, el de un nuevo disco y otra apuesta. Nico Fervenza, manager de la banda, se planteó integrar como productor artístico a Joe Blaney -el mismo de Clics modernos de Charly y Alta suciedad de Andrés Calamaro. El sueño es posible: en los primeros días de abril estará en Montevideo para preproducir una nueva aventura musical. Una nueva inversión, con la ambición intacta para seguir creciendo y conquistando mercados internacionales. 

((artículo publicado originalmente en revista CarasyCaretas))

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