El tipo de experimentación que
propone Riccardo Boglione en Extremo explicit
no es un capricho aislado de un artista intoxicado de conceptualismo.
Tampoco supone un acto frívolo, ni mucho menos puede ser entendido
como un simple chiste literario para entendidos. Interpretarlo en
algunos de estas direcciones, puras o mezcladas, habla mal -en primer
caso- del lector. No se dejó llevar. No pudo romper la primera
barrera del prejuicio. No logró salir de una vulgar necesidad de
significado. No tiene ni idea, posiblemente, de un sinnúmero de
experiencias de poesía visual, de experimentaciones que se vienen
dando desde que el libro es libro. En el caso cercano, de obras de
grandes artistas como Clemente Padín, el propio Maca (diseñador del
libro de Boglione), Luis Bravo, o de librobjetos al borde de la
genialidad, como el caso de Estructuras,
del artista pop Ernesto Cristiani. No se trata -debe quedar claro- de
vanguardias trasnochadas del siglo XX y XXI, porque esta tentación
se viene manifestando desde antes incluso de la aparición de la
imprenta.
Detengámonos
en la imprenta. Porque es su marca donde plantea Boglione su nuevo
juego -en el año 2009, el mismo autor publicó RitmoD
(feeling the blanks), libro
compuesto con los signos de puntuación de un texto donde fueron
borradas todas las letras-. Si en aquel libro emergía el silencio,
la figura árida y muda de puntos y comas, en este se recopilan pies
de imprenta de libros de poesía publicados en los últimos cien
años. Año por año, Boglione elige un libro de poesía uruguaya,
escanea su pie de imprenta y arma un recorrido tipográfico, original
y revelador.
La palabra, el sentido,
desaparecen en Extremo explicit. Solo quedan las marcas, los
residuos, que explicitan no pocos datos sobre lo que Boglione optó
por no mostrar. Cada pie de imprenta es una huella que sugiere
tiempos, estéticas, emociones. Aunque nada se diga, más que nombres
de imprenta, fechas, ciudades, a veces fecha de impresión, otras
veces cantidad de ejemplares.
El conjunto de Extremo
explicit es un recorrido en el
que se celebra, por un camino a primera vista absurdo, la poesía.
¿Cómo logra ese efecto Boglione? Lisa y llanamente por la solidez
de su experimento y por las diferentes capas de lecturas que permite:
una lectura tipográfica, otra de variantes más o menos contextuales
acerca de los pies de imprenta seleccionados, una tercera de
apropiación, de remixado, generando una obra nueva, que a su vez
tiene su propio pie de imprenta.
((artículo publicado en revista CarasyCaretas, 08/2015))
No comments:
Post a Comment