el borde punk rural

San José es una ciudad de paso, cruce de caminos entre las ruta 3 y 11, un sitio de casas bajas, más o menos detenido en el tiempo y bastante ordenado. Muestra y ostenta una linda calma. Pero todos esos atributos encubren, posiblemente, una pátina de borde, de oscuridad de ciudad dormitorio, que puede advertirse en algo que la vuelve particular: San José tiene cine. Cine del bueno. Y esto no es nada común para un lugar (casi) perdido en el mapa global. Es, podría decirse, extraordinario.
El germen de un cine maragato se pudo constatar en el clip nocturno "Fuck You", de los AFC, un ejercicio gore de alto impacto, con banda sonora de los raperos que jugaron de locales, actuación protagónica de Aparicio García (Apa) y dirección de Manuel Berriel (Jamal). A este muy buen clip maragato se suma el excelente y perturbado video de la canción "Horse of fire", de Sr. La Muerte, firmado por Malandro, en el que los más atentos encontrarán al recién mencionado Jamal entre los extras.
¿Quiénes son Apa y Jamal? Los directores de La noche que no se repite, una comedia negra que pegó una bofetada de esas que saben hacer ruido. Los dos son maragatos y conocen todos los rincones de San José de Mayo: su música, sus bares, sus calles nocturnas, y sobre todo la violencia, el humor punk de suburbio, los bordes. Y ambos parecen tener claro que su primera película tenía que ser, antes que nada, un homenaje a la ciudad. Hay entonces, y de algún modo, algo fundante en la película, y así como se puede afirmar que Los Estómagos reinventaron Pando a base de canciones post-punk, y los discos de Los Traidores o la peli 25 watts construyeron poderosas geografías montevideanas que dialogan -por ejemplo- con la narrativa de Anderssen Banchero, San José de Mayo tiene su punto de inflexión, su antes y después, en esta implacable película que con humor bestia y saludable sordidez, la muestra al mundo como un sitio que ya no será más ese lugar apacible, de paso, en el que se cruzan las rutas 3 y 11.
¿Qué pasa en La noche que no se repite? Eso no se lo vamos a contar. Mejor que sea una sorpresa. Lo que sí puede decirse es que se trata de cine. Del bueno. Del que no se ve todos los días.

¿Cómo es la relación de la película con la ciudad de San José?
Manuel Berriel (Jamal): Es una relación de tipo sexual y sin profiláctico, así que nos infectamos hasta la médula y quedamos "todito tomados", como dijera Apa.
¿Qué reacciones han tenido en la ciudad después del estreno?
M.B.:
Mirá, hasta el preestreno nos sentíamos muy presionados, como que éramos un globo a punto de estallar. Pero después que empezaron a correr los créditos en el Macció, y la gente empezó a ovacionar, nos desinflamos y quedamos hechos una plumita, livianitos y con los ojos un poco húmedos porque había mucho polvo y entre otras cosas se me metió una pelusa en el ojo. Después de eso, ya está. La lista de gente que le rompimos los huevos durante todo el proceso es increíblemente enorme, y todo eso nos pesaba. Habérsela mostrado a toda esa gente y que hayan respondido así, fue lo mejor que nos pasó. Después de eso ya no nos importa más nada. Igual, sí, después vino la locura de entradas agotadas en todas las funciones en San José durante los dos fines de semana que ha estado en cartel, lo que obviamente también nos pone muy contentos.

¿Cuándo decidieron volver a la película absolutamente endogámica? Me refiero a que todo es de San José: los escenarios, los actores, la música...
M.B.:
En un inicio habíamos pensado en algunos actores montevideanos, pero después de pensarlo un poquito nos dimos cuenta de que había miles de razones para laburar con gente de San José. En términos de producción, facilitaba todo. Porque como no logramos financiar ni la cuarta parte del presupuesto, había que ahorrar por todos lados. Pero lo más importante fueron las razones artísticas y humanas que hicieron que no lo dudáramos y saliéramos a buscar a los actores en el pueblo. Hubo razones netamente artísticas, porque la gente de San José aportó naturalidad en la actuación, en la forma de hablar y en experiencias personales que permitieron aportes creativos en las instancias de improvisación. También nos empezó a gustar la idea de que no se vieran caras famosas. Y en cuánto a la cuestión humana, porque estuvo buenísimo el reencuentro y trabajar con gente amiga o que conocíamos de hace muchos años.

De hecho, se basaron en la novela de Pedro Peña, que también es de ahí...
M.B.: Mi vieja me contó que había leído una novela de Pedro Peña que le había encantado y yo quedé de cara, porque lo conocía de toda la vida pero no sabía que escribía. A Pedro lo conocía de la A.C.J. de San José, donde él laburaba. Yo, de niño y preadolescente, me pasaba encerrado ahí jugando al ping pong, al futbolito, y fumando los primeros puchos. Recuerdo que Pedro nos encontró fumando en el baño y nos pegó un amable rezongo. La cosa fue que le pedí la novela a mi vieja y me la leí de un tirón. Justo estaba laburando con Apa en su corto Sr. Estable y se la conté, todo emocionado. Apa se copó también y me propuso que la filmáramos y la dirigiéramos juntos, pero yo no me sentía pronto para asumir ese rol, conflicto que me duró todo el proceso. Yo lo alenté a que él lo hiciera, que yo le daba una mano encantado. Pero no hubo caso, el insistió, hasta que un día, en pedo, me convenció. Al final, igual terminé renunciando a la dirección de actores y Apa que es tremendo actor se abocó de lleno a eso e hizo un laburo increíble. En cuánto al laburo con Pedro, él nos dió total libertad, lo que para nosotros fue buenísimo. Pedro es crá. Tiene una humildad tremenda, que ya lo sabíamos, pero igual nos sorprendió que no le haya saltado el ego en ningún momento, y no se haya puesto celoso de su historia por el manoseo que le estábamos haciendo. Está claro que es un tipo que está despegado.

La película tiene una muy buena atmósfera, y tiene sobre todo una carga muy intensa de violencia. ¿Cuándo se dieron cuenta que estaban haciendo algo tan punk, que ustedes han definido como "punk rural"?
M.B.:
Lo que siempre tuvimos claro es que no nos queríamos autocensurar de ninguna manera, ni que nadie nos censurara. Quisimos hacer lo que se nos cantó, lo que nos gustaría ver, y nos sentimos orgullosos porque a pesar de un par de intentos de censura, no lo permitimos. Y sí, nos dábamos cuenta que para cierto público iba a ser fuerte, pero no nos importó. Sería una boludez tratar hacer algo para que le guste a todo el mundo. ¿Y sabés lo que es gracioso?

G.P.: No. ¿Qué?
M.B.: Que nos reíamos fantaseando las caras que iban a poner las viejas y lo escandalizadas que se iban a ir del cine, y pasó todo lo contrario... A las viejas les encantó, y nos encanta esta sorpresa. Hemos recibidos los mejores elogios de señoras mayores, y las más acérrimas críticas de gente que ronda los 30, y resulta que estos jóvenes estaban escandalizados por el vocabulario o boludeces de esas. Resultaron ser tremendos ch*p#p!j*s.

¿De dónde viene ese humor, ese tinte de comedia negra? Hay quienes dicen que la película tiene los mejores gags, y los más incorrectos, del cine uruguayo, entre ellos el de la Tarjeta Joven, o el del maestro Tabárez...
M.B.:
Debo decir que Apa es el tipo más gracioso que he conocido jamás. Yo tiré algunos centros, pero él, a pesar de que a veces eran bastante malos mis centros, siempre se las rebuscó para rematarlos al ángulo. En cuánto a lo punk y la incorrección, sí, es algo que nos sale naturalmente y potenciamos el uno al otro. Nos divertimos llevando las cosas al límite. No quisimos quedarnos a medias tintas. Respecto al modo en el que fue filmado, responde a las carencias presupuestales, pero siempre buscando la manera de resolver esas carencias con una coherencia estética. Buscándole la vuelta a la precariedad para que juegue a nuestro favor. O sea, filmar cámara en mano, con poquitas luces, era coherente con el tipo de historia que era, muy dinámica y con personajes que no eran muy prolijos tampoco. Si hubiera sido otro tipo de historia, capaz que quedaba truchazo.

((artículo publicado en revista CarasyCaretas, 04/2018))

1 comment:

Anonymous said...

Estimados Señores, como maragato me siento orgulloso por este logro de mi pago, pero debo decir que en realidad no hemos pegado ninguna bofetada a nadie. solo hemos devuelto alguna bofetada de las que nos han pegado durante mas de 80 años; porque
EN SAN JOSE SE HAN REALIZADO PELICULAS DESDE 1924.
Investiguen quien fue JUAN CHABALGOITY, quien fue LUIS PUGLIESE, cuantas peliculas maragatas estan depositadas en CINEMATECA URUGUAYA. donde se copiaron cientos de titulos en un precario laboratorio para la mancionada Institucion.
PEEEEEEERO...., sucede lo de siempre, desde la capital no se tolera que unos "canarios del interior" hayan tenido logros que los ilustres no han sido capaces de alcanzar. TODOS LOS ANTECEDESNTES QUE ESTOY MENCIONANDO FUERON OCULTADOS SISTEMATICA Y MINUCIOSAMENTE por aquellos que tendrian que haberlos puesto en valor. No voy a dar nombres pero los hay y muy conocidos.
Y si los que saben todo esto se siguen haciendo los distraidos, yo les contare...

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